Adiós a Jesús

Me despido de Jesús con mucho cariño pues era de esos abuelos con demencia, que vivía en su mundo y era irrecuperable. Vivía inmerso en su demencia y era casi imposible llegar a él, intentamos con fisioterapia y terapia ocupacional pero su deterioro era irreversible. Lástima que no nos lo hubiesen traído antes para haberle conocido mejor, pues con las personas con demencia te queda la espina clavada, te quedan las ganas de querer haber conocido a esa persona, de haber podido conversar con él, de conocer su vida a través de él…

Asi que si Jesús, en algún momento, aterrizaba era muy satisfactorio poder estar a su lado o conseguir que te respondiese a lo que le preguntabas. Tengo muy pocas fotos de él, sólo os voy a poner una que no se me olvidará ese momento: estamos los dos en mi despacho. Ya que estuvo una temporada que entraba a mi despacho y se sentaba en mi silla y era muy gracioso pasar y verle allí, pues parecía el director de la residencia…

Un abrazo a toda la familia y que descanses en paz Jesús, espero que nos consideraras a mí y a mi equipo,en algún momento, personas gratas para tí y nos cogieras algo de cariño.

Aprovecho y para endulzar este momento, ya que este mes de julio tanta pérdida nos entristece, pongo las fotos del taller de Laura con los abuelos haciendo flanes.

 

 

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